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lunes, 9 de julio de 2012

MONKEY BUSINESS (1931)




Título versión española: Pistoleros de agua dulce
Duración: 77 minutos
Nacionalidad: Estados Unidos
Dirección: Norman Z. McLeod
Guión: S.J. Perelman & Will B. Johnstone
Música: John Leipold
Fotografía: Arthur Todd
Reparto: Los Hermanos Marx (Groucho, Harpo, Chico, Zeppo), Thelma Todd, Ruth Hall, Harry Woods, Rockcliffe Fellowes, Tom Kennedy, Evelyn Pierce
Producción: Paramount


A primera vista, puede dar la impresión de que los films de los Hermanos Marx adolecen de guiones muy simples, convencionales y poco cuidados. Serían algo así como la recopilación de gags improvisados por los propios cómicos, a los que se sumaba algunos números musicales, alguna trama secundaria y poco más. Basta, sin embargo, conocer algunos detalles referidos a la preparación y producción de los títulos que protagonizaron, la calidad de los escritores que trabajaron armando los guiones, posteriormente dirigidos por directores no menos solventes, para comprobar que la realidad, una vez más, no suele coincidir con la apariencia. Se trataba, nada más y nada menos, que garantizar un poco de orden en el «caos marxista»...



William Wolf, en la monografía que escribió sobre los célebres humoristas, a propósito de la producción del film Monkey Business, escribe lo siguiente:

«El mayor problema [de los Hermanos Marx] para hacer películas era el de encontrar buenos escritores que supiesen, manteniendo su estilo, escribir cosas nuevas. Los nuevos cómicos de Hollywood tenían una sospecha del peligro de agotar el material y decidieron no hacer más de una película al año. Jesse Lasky, de la Paramount, alquiló un batallón de escritores para trabajar en un nuevo guión para los Marx.

Groucho reclutó a Will B. Johnstone, quien había escrito I’ll Say She Is, y seguía las huellas de S. J. Perelman, conocido primero como dibujante cómico. También se fijó en el talento de Nat Perrin, un estudiante de leyes con aspiraciones de escritor. Perrin fue al principio contratado como escritor para los gags de Chico. Arthur Sheekman, un redactor de Chicago fue otra adquisición a quien se le asignó es escribir gags para Groucho.

Un personaje de cómic de aquel tiempo era Little Benny. Como se trataba de escribir unos gags para un muchacho que no hablaba, se le pidió al autor J. Carver Pusey que escribiera para Harpo.

Por otra parte, Herman J. Mankiewicz, quien más tarde escribió el guión del clásico Ciudadano Kane, fue elegido como productor de los Hermanos Marx.»

Perelman, uno de los guionistas que firmó el guión, añade: «Nos llevó cinco meses de trabajo penoso y peleas homéricas, emboscadas e intrigas que hubieran avergonzado a los mismos Borgias. Pero, finalmente, llegó a la pantalla y el resultado fue que Monkey Business tuvo un clamoroso éxito.»
 
Hacer notar, en fin, y antes de dejarles con unas pocas muestras de la maestría de los diálogos de este film, la presencia de la actriz Thelma Todd, aunque ella misma se presenta muy bien sola... Con buen ojo para las mujeres, fue Groucho quien sugirió sustituir en esta ocasión a Margaret Dumont por una actriz que diera un toque más sensual y picante a la película. 

El resultado fue, asimismo, tan espectacular que volvió a contarse con ella para la siguiente producción, Horse Feathers (Plumas de caballo, 1932), de la que trataremos en un próximo post. Aunque, la gran Dumont volverá...

Salve y ustedes lo pasen bien…



Groucho, Chico, Harpo y Zeppo viajan como polizones en un barco. Groucho decide explorar el barco, cuando se encuentra con el capitán, rodeado de chicas…

Capitán: !Eh, usted!
Groucho: ¿Son suyos estos guantes? Los encontré en su baúl. Vosotras, chicas, id a vuestros camarotes. Yo bajaré en seguida.
Capitán: ¿Quién es usted?
Groucho: ¿Es usted el encargado de este barco?
Capitán: ¿El encar…?
Groucho: Si es usted quiero hacer una reclamación.
Capitán: ¿Por qué? ¿Qué ocurre?
Groucho: Es bastante grave. ¿Sabe quién se ha deslizado en mi camarote a las tres de la madrugada?
Capitán: No. ¿Quién?
Groucho: Nadie, por eso reclamo. Y eso es lo grave. Soy joven, quiero divertirme, reír, cha-cha-cha. Quiero bailar. Quiero bailar hasta que las vacas vuelvan a casa.
Capitán: ¿Qué quiere decir?
Groucho: Otra cosa. No estoy de acuerdo con el modo como está llevan­do este bote. ¿Por qué no se sienta un rato en el asiento de atrás y deja conducir a su esposa?
Capitán: Sepa usted que he sido capitán de este barco durante veintidós años.
Groucho: ¿Veintidós años, eh? Si fuera un hombre a estas alturas es­taría trabajando por cuenta propia. Conozco a un tipo que empezó el año pasado con sólo una canoa. Ahora tiene más mujeres que pelos tiene us­ted en la cabeza, suponiendo que 1e queden pelos debajo de la gorra.

Capitán y Groucho, breve encuentro


Capitán:¡!Digo que uno va por ahí con un bigote negro! 
 Groucho: Bueno, no querrá que un bigote vaya solo por ahí. ¿Ha vis­to alguna vez un bigote perdido, capitán?  


Groucho y Chico en el camarote del capitán

Groucho: ¿Cómo se atreve a invadir el santuario del cuartel general del capitán?
Chico: Pensé que el capitán era él. Eh, estoy hambriento. Voy a bus­car algo de comer.
Groucho: Yo me encargo de eso. (Toma el teléfono) ¿Oiga? Suba el almuerzo del capitán.
Chico: Que sean dos.
Groucho: Suba también la cena. ¿Que quién soy? Soy el capitán. ¿Quiere seguir el resto del viaje a pie? Oiga, ¿jefe de máquinas? ¿No podría conseguir que esto deje de balancearse? Así no hay quien coma. (Cuelga.) Bueno, ¿qué le pasa a usted?
Chico: ¿Que qué me pasa? Tengo hambre. Llevo tres días sin comer.
Groucho: ¿Tres días, eh? Sólo llevamos dos días en el bote…
Chico: Bueno, no comí ayer, no he comido hoy y no comeré mañana. Eso 'hace tres días.
Groucho: Bueno, diga qué desea. Tengo mucho que hacer.
Chico: No deseo nada. Sólo he venido a ver el puente del capitán.
Groucho: ¿El puente del capitán? Lo lamento. Siempre lo guarda en un vaso de agua mientras come. ¿Podría pasar más tarde, cuando esté durmiendo?
Chico: Comprendo. Tiene miedo de que se lo roben.
Groucho: Está desperdiciando oxígeno. Menudo marino está hecho.
Chico: Puede apostar a que soy un buen marino. En mi familia todos han sido marinos. Mi padre navegó con Colón.
Groucho: ¡Qué le parece! ¿Su padre y Colón navegaron juntos?
Chico: Puede apostar que sí.
Groucho: Colón murió hace cuatrocientos años.
Chico: ¿Está seguro de que hablamos del mismo tipo?


Groucho: Acérquese, jovencito. Yo le enseñaré algunas cosas que debe saber acerca de la Historia. Aquí está Colón. Observe. Colón navegó de España a las Indias buscando el camino más corto.
Chico: ¿Que se cortó..?
Groucho: No lo sé. Todo lo que sé es que cuando desperté había una en­fermera cuidándome.
Chico: ¿y por qué no cuidaba ella de sí misma?
Groucho: Lo hacía, pero eso lo descubrí demasiado tarde. Bueno, ya basta. Volvamos a Colón.
Chico: Prefiero volver a la enfermera.
Groucho: Yo también. Pero hemos dejado a Colón navegando en su velero.
Chico: ¿En su qué?
Groucho: No en su «qué»; ¡en su velero! ¿Sabe lo que es un velero?
Chico: Por supuesto. En mi casa no teníamos luz eléctrica…


Escena de amor, puro estilo Groucho.

Groucho. ¿Qué le parece si saliéramos a la terraza? ¿O prefiere quedarse aquí y que salgan los demás?
Mujer: Señor mío, no tengo el gusto de conocerle.
Groucho: Yo tampoco, pero aún tenemos toda la noche por delante…




4 comentarios:

  1. por fin he podido entrar...albricias!!!

    Creo que ya te he comentado en otra entrada sobre los hermanos Marx, que su etapa que mas me gustaba era la de la Metro, y sobre todo A night in the opera, A day at the races y Los H. Marx en el oeste, su etapa con Wood y alguno de los otros directores que ahora no recuerdo. Quizás sen las que más me gustan porque son las que mas he visto y tenga menor valorada la etapa Paramount. Desde luego no sé como haces para "captar"los diálogos, si lo haces de "oido" o tienes algún libro, pero lo que si son es únicos.

    Saludos
    Roy

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    1. Vaya, amigo Roy, qué cambiado está usted en la foto...

      La etapa de los Marx en la Paramount es menos conocida que la de la Metro. Por eso he querido empezar por el principio. En cuanto a los diálogos, tengo, en efecto, los guiones de las pelis de los Hermanos Marx. Pero, la verdad es que me los sé casi de memoria.

      Salucines

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  2. Maestro, que en el blogroll no sale esta entrada y, por ello, llego tarde. Ignoro si es mea culpa o un problemilla técnico en Cinema Genovés, vaya usted a saber.

    Como sabes, nunca he sido yo muy "marxista" pero ello no quiere decir que considere que los "guiones son muy simples, convencionales y poco cuidados". Y me interesa esta frase porque existe la malsana costumbre -ahora mucho más, con tal saturación de imágenes, palabras e inmediatez - de restar mérito a aquello que no nos gusta, nos parece simplón o, directamente, insustancial. Y no es así. Detrás de todo (bueno, casi todo) hay un trabajo, y que nos guste más o menos no es un argumento para subir a los cielos o condenar al infierno una obra, sea ésta de la disciplina artística que sea. Por no hablar de la manida frase "eso lo hago yo", que suele sacarme de mis casillas. ¡Pues haberlo hecho!

    Ahhh! Me ha llegado hoy un libro titulado "Marco Aurelio, una vida contenida" de un tal Genovés, que tiene una pinta estupenda, oiga ;-)

    Salucines

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    1. Lamento lo del blogroll, pero de "problemillas técnicos" no es uno responsable ni está capacitado para solucionarlos. No es por ponerse paranóico, pero ¿estará interviniendo aquí también el Gran Hermano...?

      Tampoco yo soy marxista, aunque desde niño el humor de los Hermanos Marx me llega al alma y me "divierte horrores". Con respecto a los guiones de sus films, he mostrado que, aunque tenían gran capacidad de improvisación (en la escena), en el plató la cosa la tenían muy pensada. Así es de inteligente el humor de los Marx.

      Vaya, vaya, Mercurio te ha traído buenas nuevas. Marco Aurelio..., sí me suena. No divierte tanto como los Marx, pero tampoco esta mal el tipo...

      Salucines

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