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lunes, 1 de octubre de 2012

SONRISAS Y LÁGRIMAS (1965)


Título original: The Sound of Music
Año: 1965
Duración: 172 minutos
Nacionalidad: Estados Unidos
Director: Robert Wise
Guión: Ernest Lehman
Música: Richard Rodgers & Oscar Hammerstein II
Fotografía: Ted McCord
Reparto: Julie Andrews, Christopher Plummer, Richard Haydn, Eleanor Parker, Peggy Wood, Heather Menzies, Charmian Carr, Anna Lee, Marni Nixon
Producción: United Artists
Premios:
5 Oscar: Película, director, sonido, banda sonora, montaje. 10 nominaciones
 Globos de Oro: Mejor película; categoría Comedia o Musical
 Premios David di Donatello: Mejor actriz extranjera (Julie Andrews)

Robert Wise es un director de cine sorprendente. Fíjense bien en su filmografía: más de cuarenta títulos a lo largo de sesenta años de carrera cinematográfica. Para empezar, su meritoriaje en el oficio tuvo… mérito, si se me permite el juego de palabras. Vaya que sí. Se inicia en tareas de montaje (editing en inglés) nada menos que poniendo orden en la imágenes rodadas de películas dirigidas por Garson Kanin, Gregory LaCava, William Dieterle, Orson Welles… Con veintisiete años asume la responsabilidad de montar Ciudadano Kane (Citizen Kane, 1941), tarea que vuelve a repetir en El cuarto mandamiento (The Magnificent Ambersons (1942). En el año 1944 se coloca, finalmente, tras la cámara y dirige dos films La maldición de la mujer pantera (The Curse of the Cat People) y Mademoiselle Fifi, ambas con Simone Simon como protagonista femenina. Eso para empezar. El resto es historia del cine.

Aborda prácticamente todos los géneros cinematográficos conocidos. En todos ellos se muestra respetuoso con los orígenes y la tradición, lo cual no le lleva a repetirse o simplemente adaptar. Wise no tiene un estilo propio ni es un revolucionario del cine. Vale. Pero, Wise, haciendo justicia a su apellido, es un director que dirija lo que dirija siempre realiza un producto sólido, de calidad, entretenido, honrado, asombroso, maravilloso.

Atendamos ahora al musical. Nada más y nada menos que Wise firma, entre otros trabajos, dos de los títulos imprescindibles en el género: West Side Story (1961) y Sonrisas y lágrimas (The Sound of Music, 1965). Dos obras representativas del musical de Broadway, esto es, estrenados en los teatros de Manhattan antes de ser adaptados a la pantalla. En 1949, Stanley Donen da un gran paso (hacia la calle) con Un día en Nueva York, rodando en exteriores buena parte del film. Robert Wise va ahora mucho más lejos en este empeño y rueda gran parte del metraje de los films citados en las calles de Nueva York y en las montañas y valles de Salzburgo. Las mismas secuencias iniciales de las dos películas, con sendos planos aéreos de los lugares en que transcurren, ya nos dan la pista de lo que viene a continuación.



El principal ingrediente de un musical es la música, ¿no? Pues bien, los responsables de la banda sonora de Sonrisas y lágrimas son Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II, autores de la letra y música de obras tan memorables como Oklahoma!, Carousel, South Pacific, El Rey y yo, además de The Sound of Music, claro está.

Canciones compuestas para Sonrisas y lágrimas, como My Favorite Things, Do-Re-Mi, Edelweiss, So Long, Farewell, constituyen páginas imborrables de la educación musical, cinematográfica y sentimental de millones de espectadores.

La trama, en realidad, no es asunto central en un musical, pero sí es esencial que esté bien expuesta, a poder ser no sólo ilustrada por los números musicales, sino a ser posible expuestos por ellos. Para tal menester el trabajo del realizador es vital. Todo el mundo conoce el argumento central de Sonrisas y lágrimas. Antesala de la anexión de Austria por la Alemania nazi. María (Julie Andrews), «novicia rebelde» según el título del film en América Latina,  es destinada por la madre superiora del convento a hacer de institutriz en casa del capitán Von Trapp (Christopher Plummer), viudo y padre de siete criaturas. El padre de familia está comprometido con la baronesa Schroeder (una madura pero estupenda Eleanor Parker) y se muestra patriota austriaco contrario al Anschluss (la anexión alemana). Al final, el capitán y María huyen del país ocupado, junto a la familia, camino a la libertad, a través de las montañas en dirección a Suiza. No hay explicaciones que dar. Ni falta que hacen. 

La planificación de las escenas, la dirección de actores y, sobre todo, ¡la música! (Hammerstein) y ¡la letra! (Rodgers) de las canciones nos dan noticia del desarrollo de los acontecimientos. Unos pocos ejemplos. El capitán Von Trapp canta la preciosa canción Edelweiss, cuyo estribillo pide la bendición y protección de su amada patria. Otro ejemplo: basta un plano del mayordomo observando desde una ventana de la mansión la huida de la familia para saber quién les ha delatado a los nazis. Y, en fin, la pieza musical So Long, Farewell, inteligente versión de la célebre Sinfonía de los adioses de Joseph Haydn, sirve de pretexto y argucia para que los protagonistas puedan escapar con éxito y sin provocar sospechas; un recurso narrativo muy hitchcockiano (o sea, valerse del entorno y la situación de los personajes para montar las escenas de suspense), y que recuerda, igualmente, la apoteósica huida de la Alemania comunista por parte de un troupe circense en el film Fugitivos del terror rojo (Man on a Tightrope, 1953), dirigida por Elia Kazan.

Lamentablemente, a no pocos aficionados al cine les ha influido negativamente el chiste que, supuestamente, Woody Allen pone en boca de su personaje (valga la redundancia) en el film Ana y sus hermanas (Hannah and her Sisters, 1986), quien, en plena crisis trascendental, sopesa distintas opciones de salvación personal. A propósito de la «opción Nietzsche», oímos que dice en español que el problema de ésta es que nos conduce a la eternidad (debe referirse a la teoría del eterno retorno): «Fantástico, creo que tendría que volver a ver Sonrisas y lágrimas. No vale la pena...». 

Pues bien, deben saber, amigos míos, que dicha reflexión, más que de una boutade, se trata de una manipulación (otros lo denominarían «libre interpretación»...) urdida por quienes escribieron la versión española de la película. El guión original de Allen, en este punto, dice lo siguiente: «Great. That means I'll have to sit through the ''Ice Capades'' again. It's not worth it.»  Algo así como: «Genial. Esto significa que tendré que asistir otra vez a un espectáculo de patinaje artístico sobre hielo. No vale la pena.» Sólo la frase final coincide. ¡Qué imaginación! ¿O se tratará de otra cosa...? ¿No he recomendado siempre en este blog visionar las películas en versión original? Pues, eso. Para que vean. Para que oigan.

Como lo que no vale la pena es dar pábulo a semejantes paparruchas, disfruten ustedes de verdad, en versión original con subtítulos a poder ser, del musical The Sound of MusicSonrisas y lágrimas. Sin prejuicios y sin excusas. Es el sonido de la música hecho cine.




22 comentarios:

  1. Joer, tiene vd. controlado hasta la V.O y lo que dicen o dejan de decir. Bueno a mi Wise me gusta mucho. Yo he disfrutado y he hecho disfrutar en dolby digital y en VOS a toda mi familia, mi hija es el musical que mas ha visto, de hecho estuvimos en Salzburgo por dos cosas, a mi hija que le tira mucho la música, toca el piano y el clarinete, quería visitar la casa de Mozart y la ciudad de "Sonrisas y lágrimas", y ya tenía 16 años, osea que la tiene grabada a fuego. Y es que hay números musicales que no se olvidan. Hace algún tiempo que no la revisamos, pero raro es el año que no cae. Con esto ya le digo bastante. A Wise le dejamos para la futura "revelación". Viva el musical!!

    Saludos
    Roy

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    1. Celebro mucho que compartamos nuestra pasión por el musical. Salzburgo... ¡cuánto me gustaría visitar esa ciudad!

      Y sí, cierto, en "Hollywood revelado" Carlos Tejeda ha escrito un magnífico capítulo sobre Wise. Ya lo leerá...

      ¡Viva el musical!

      Salucines

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  2. Gran director Wise, como bien dices un todo terreno que siempre facturaba productos de calidad, algunos excelentes.
    Pese a no ser el musical "mi" género, los dos musicales de Wise son tan universales que mentiría si dijera que no los he visto... Si hasta podría tararear alguna de las melodías de los Trapp o el Mariiiiiia de ese Romeo con tupé.

    Aunque las películas que más aprecio de Wise son sus dos cintas ambientadas en el mundo del boxeo y la terrorífica The Haunting. Tres fimes imprescindibles que se quedan a un pasito de la calificación de obra maestra.
    Gran tipo (y cineasta) ese Wise.

    Salucines

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    1. Te agradezco mucho, David, tu amable comentario sobre este film, sabiendo que el musical no es, precisamente, tu género favorito...

      Por lo que dices de tus preferencias en el cine de Wise, no te va a defraudar el capítulo que le hemos dedicado en "Hollywood revelado". Atendiendo al espíritu de la obra, nos centramos en destacar (revelar) los aspectos menos conocidos de los cineastas seleccionados. "Set up" es un título examinado con detalle.

      Salucines

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  3. Yo confieso: a mí siempre me ha gustado "Sonrisas y lágrimas". Es una película que me regalo de vez en cuando por infinidad de motivos, muchos de los cuales has mencionado. Y ¡esa música! Para muchos pasa desapercibida, pero la banda sonora instrumental, la que no tiene voces (la del vals, la del "intermedio")... es fantástica.

    Robert Wise tiene en su haber dos de los músicales imprescindibles de mi cinemanía y de mi cinefilia. Pero no me olvido del "otro Wise", sumamente interesante. Sí, sí...

    Por cierto, creo que la señora Andrews cumple hoy 77 años.

    Salucines

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    1. Cierto, deWitt, hoy es el cumpleaños de Julie Andrews. ¡Qué gran artista!

      Desde que este verano volví a poner en mi Home Cinema "Sonrisas y lágrimas" sigo tarareando muchas de sus canciones inolvidables. Y atención a la dirección de Wise que es extraordinaria.

      Salucines

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  4. A esta peli le guardo un especial cariño, compa Fernando, por tratarse de la primera que ví en mi vida en sala oscura y pantalla grande (me llevó a verla una tía: a mí, a mi hermana y a mis primas); yo era muy pequeñín y aquello me resultó totalmente extasiante. La volví a ver hace unos años, al cabo, pues, de muchísimos, y, con todos mis respetos y sin dejar de reconocer su méritos, me resultó de un almibarado totalmente insufrible. En fin...

    Un fuerte abrazo y buena semana.

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    1. La mirada inocente de la infancia, Manuel, es la que siempre conservamos en la memoria.

      No le darías otra oportunidad a la peli. ¡Venga, hombre...!

      Salucines

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  5. Perdón por no pasarme desde hace tiempo, pero y esto no sirve de excusa, he tenido muy poco tiempo. Espero poder tener un poco más ahora.

    Respecto a Wise, yo también lo considero un genio formal, en el sentido práctico de la palabra. Porque es verdad que cogió las riendas del montaje de ciudadano Kane, pero también es cierto que no podían sospechar la repercusión de la película en aquel momento.
    Quizás sea el destino, y este loco hollywood que nos tiene acostumbrados a estas decisiones sin sentido como dejar Ciudadano Kane en manos de un director novel como Welles y un montador jóven como Wise.
    Soy un admirador de Wise y también de "The sound of the musico", así como de "West side story". Además, para todos los trekkies, entre los que me cuento, Wise es el director de "Star Trek", la película. Je, je. Ya sólo con eso para mí bastaría. Pero además, la figura de Wise es muy grande y coincido contigo en que pese a toda consideración, nunca ha hecho algo malo.

    Un saludo.

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    1. Perdona tú, Emilio, por el retraso en publicarse el comentario. Como ha sucedido con el de Manderly, estaba "bloqueado". No sé por qué. Pero ya ha sido liberado...

      Ya veo que Wise te gusta mucho. A mí también. Pocos cineastas, tenidos por "grandes", pueden presumir de tener una filmografía comparable a la este gran director.

      Salucines

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  6. Recuerdo que la primera ver qu evi 'Sonrisas y légrimas' fue durante unas Navidades de hace bastantes años ya... en las que yo tenía la misma edad que la niña pequeña, Gretel. Desde entonces no me canso de verla. Divertida, con grandes y pegadizas canciones que ya forman parte, muchas de ellas, del cancionero popular.
    Qué gran voz la de Julie Andrews!!
    Saludos.

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    1. Gracias por tu comentario, Manderly. Y lamento que se haya retenido. Por alguna razón estaba en "stand by".

      Por lo demás, me complace que compartamos recuerdos y aficiones.

      Salucines

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  7. Muy cierto lo que apuntas de "Hannah y sus hermanas" (una peli que me sé de memoria, igual es la que más veces he visto y la he visto en V.O, en castellano y en catalán, quizás sea el momento de empezar a verla en francés, alemán, finés...). Cabe apuntar que por ejemplo el doblaje en catalán, como curiosidad, sí respeta el texto.

    En cuanto a "The sound of music", reconozco que no soy muy fan ni de Rodgers y Hammerstein II, ni de Julie Andrews, aunque me gustó la película, a pesar de la malísima fama de cursi que tiene me pareció un trabajo de Robert Wise muy logrado.

    Saludos

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    1. Hombre, Sergio, pero qué me dices de Rodgers y Hammerstein II. Juntos y por separado han compuesto algunas de las mejores partituras del musical. Y Julie Andrews es un encanto. Esposa (hoy viuda) de Blake Edwards, aunque éste no se su mayor mérito...

      "Ana y sus hermanas" la vi por primera vez en versión doblada al español. Me extrañó entonces el mezquino y poco elegante comentario/chiste. Cuando la escuché después en VO, me dije: ¡Alto ahí, nos la han querido dar con queso!

      Salucines

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  8. Si bien de los dos sonados musicales de Wise, disfruto más con West Side Story, Sonrisas y lágrimas no se queda atrás (aunque quizá me parezca muy ¿empalagosa?) He de decir que la disfruté de niño, y ahora joven hace un par de meses la volvi a ver por ese genial canal TCM :) Me gusta la música sobre todo, Wise se esmeró en entregarnos un producto de calidad y como bien dices, sólido.
    Yo toda mi vida he recomendado ver las películas en V.O, si no nos abstenemos a errores garrafales como el que has puesto en torno al film.

    Un abrazo genovés!

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    1. Y no te olvides, daniel, de otro musical de Wise que tampoco está nada mal: Star!, también con Julie Andrews. Aunque, claro, no tiene lo grandioso de sus dos grandes obras maestras del musical. Y tiene otras obras maestras en otros géneros, que conste.

      Salucines

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  9. Si te digo, Fernando, que la banda sonora de Sonrisas y Lágrimas (doblada al castellano, además) era uno de los pocos discos que había en casa cuando era pequeño y que lo escuché ientos de veces, comprenderás que el recuerdo de la película -que he visto en cine varias veces- sigue nítido en mí y a decir verdad la tengo en su versión dvd conmemorativa con el especial documental -interesantísimo- y a pesar del romanticismo exacerbado y almibarado de la trama, los números musicales me siguen encantando.

    No soy ni mucho menos el único: ya sabrás, porque entiendo que el musical "te puede" que el australiano Bazz en su Moulin Rouge particular no deja de usar una pieza emblemática procedente de esta comedia musical que, además, está de rigurosa actualidad pues tengo entendido que acaba de presentarse en los madriles.

    Un abrazo.

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    1. Este lunes, Cinema Genovés publica la entrada "Sonrisas y lágrimas", justamente el día del cumpleaños de Julie Andrews. Y coincidiendo, en efecto, con el estreno de la versión española del musical en la cartelera de Madrid. ¿Creías que todo esto es casualidad...?

      Salucines

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  10. Que gran dilema es ese que nos creamos queriendo poner etiquetas a "to quisqui", que si artista que si artesano que si autor......en fin que Wise sea lo que fuere ha dejado tras de sí un puñado de obras inolvidables, con géneros muy cambiantes y por lo tanto para todos los gustos. El musical no es mi género preferido, aun así esta película forma parte de los recuerdos de mi tierna infancia y su música suena en mis oídos.
    Excelente entrada como siempre.
    un saludo

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    1. Es que esa música, Cristina, es inolvidable. Lo que pasa es que en el nuevo visionado que he hecho del film, además de disfrutar de las canciones ¡y la coreografía!, he advertido el fenomenal trabajo de dirección de Wise y el muy inteligente guión en el que se basa. Es todo un clásico.

      Salucines

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  11. Soy de musicales, lo confieso.Son "las cosas que amo". Pero sin duda los "buenos" o lo que yo entiendo como buenos y West Side Story y Sonrisas y lágrimas están en esa categoria. Tambien de los que se remontan un poco más en el tiempo claro, Cantando bajo la lluvia o Un americano en Paris que considero una puerta a la alegria. Sin duda lo que cuenta es la música y el sentido del ritmo y la puesta en escena y..¡ en fin que éste lo tiene! como Siete novias para siete hermanos, El violinista sobre el tejado..
    Además después de una época de bajón han vuelto y
    ¡ bienvenidos sean !

    Saludos

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    1. Me complace coincidir contigo, abril, en el gusto por los musicales. En especial, los de toda la vida...

      Dices que "han vuelto". Te refieres, supongo, a la reposición de los clásicos. Porque de los "modernos", ahora mismo sólo me viene a la memoria dos buenos trabajos: "El fantasma de la ópera" (lo vi en Broadway, NYC)y "Chicago" (lo vi en Londres).

      Salucines

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